Nuestra visión de paz
Tejer relaciones positivas más justas y humanas entre las personas, las estructuras sociales y la relación con la naturaleza y la creación, abordando y gestionando los conflictos de manera creativa y noviolenta.
Al ser un proceso vivo, la paz nunca se separa del contexto actual, con sus heridas aún abiertas.
"Nuestro mundo lleva las profundas cicatrices del conflicto, la desigualdad, la degradación medioambiental y un creciente sentimiento de desconexión espiritual."
Por eso, recogiendo buena parte de la tradición, de la doctrina social de la Iglesia (DSI), y de la experiencia y conocimiento de las organizaciones que trabajan por la paz, entendemos la paz de forma integral, como una paz positiva y proactiva que se construye sobre cimientos de:
- Justicia social
- Dignidad humana
- Respeto a los derechos humanos individuales y de los pueblos
- Relaciones noviolentas
- Cuidado y custodia de nuestra Casa Común: la Creación
Tejer una cultura de paz y de noviolencia
Promover una cultura de la paz y de la noviolencia que aborde los desafíos sociales y ambientales del contexto actual —tensiones geopolíticas globales, lucha por el acceso a recursos naturales estratégicos, debilitamiento de los espacios de diálogo y consenso internacional, persistencia de nuestros estilos de vida y patrones de producción y consumo—
poniendo en el centro a las personas y su dignidad, especialmente las más vulnerables, y proponiendo alternativas, valores y actitudes en la sociedad, para ser constructoras y artesanas de la paz, fomentando la solidaridad, la acogida y la justicia ambiental.





